Saltar al contenido
Capítulo 9

Las personas

Aprender a usar herramientas es lo fácil. Lo difícil es renunciar a aquello por lo que uno es reconocido.

David Pereira Paz · Primera edición, octubre de 2026

Cuando un puesto se define como una lista cerrada de tareas, se parece mucho a una prueba de evaluación y, como ya hemos visto, la IA acaba superando esas pruebas.

ProfesiónLo que antes escaseabaLo que escasea ahora
AnalistaConstruir el modelo de cálculoDecidir qué merece la pena medir
AbogadoRedactar la cláusulaDecidir qué riesgo es aceptable
MarketingProducir la campañaSaber qué historia es verdad
MédicoRecordar el protocoloSaber cuándo no aplicarlo
DirectivoEscribir el planResponder del resultado

Tres errores frecuentes

  • Delegar el pensamiento. Entregar un trabajo que uno no sabría defender si se lo discutieran.
  • Correr sin rumbo. Buscar rapidez en lugar de valor y confundir hacer mucho con generar valor.
  • Herramientas sin criterio. Confundir automatizar con pensar, y cantidad con calidad.

En una empresa, el error suele estar en automatizar el proceso de siempre en lugar de replantearlo. Automatizar da mejoras pequeñas que la competencia puede copiar enseguida. Replantear cuesta más, pero es mucho más difícil de imitar.

Por qué no basta con formar

Muchos profesionales han construido su identidad sobre su oficio: yo programo, yo hago el análisis, yo redacto el contrato. Pedirles que supervisen ese trabajo en lugar de hacerlo es pedirles que renuncien a aquello de lo que se sentían orgullosos. Por eso la resistencia al cambio no se resuelve únicamente con cursos.

Lo que seguirá siendo escaso son tres capacidades. Criterio de calidad, para saber qué vale la pena cuando producir contenido cuesta casi nada. Juicio, para decidir en un entorno con cada vez más incertidumbre. Y capacidad de influencia, porque un modelo puede recomendar, pero no puede responder de lo que recomienda. Estas capacidades se desarrollan practicando y viendo las consecuencias.

Un problema que corresponde al consejo

Si las empresas dejan de necesitar profesionales recién incorporados, ¿cómo van a formar a los expertos del futuro? No es solo un asunto de recursos humanos; afecta a la continuidad del talento en la empresa.

Qué pedir a la dirección

  • Que evalúe a las personas por los resultados de los que responden, no por la cantidad de trabajo que entregan.
  • Que reserve tiempo para pensar. Si las horas que libera la IA se llenan con más tareas, se ha automatizado la parte equivocada del trabajo.
  • Que la comprobación de resultados sea una tarea asignada a alguien y no algo que se da por hecho.

Empiece por la autoevaluación

Dieciocho afirmaciones, cinco minutos. El resultado le dice qué decisiones puntúan cero.

Hacer la autoevaluación